Parashat Bereshit
“Y creó D-os al hombre a su propia imagen. A la imagen de D-os lo creó. Los creó macho y hembra. Y los bendijo D-os y les dijo: ‘Procread y multiplicaos. Colmad la tierra y sojuzgadla y dominad a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo animal que repta sobre la tierra”. (Bereshit 1:27,28)
El hombre fue la obra magna de la creación. Él fue puesto para trabajar la tierra y cuidarla, para dominar sobre todos los animales. El hombre es capaz de cumplir con esta misión gracias a su inteligencia superior a todo lo creado. Sin embrago llama la atención que cuando D-os creó a la luz, la tierra y los mares, los vegetales y los árboles, las estrellas y todos los tipos de animales fue dicho: “Y vio D-os que era bueno”. Justamente en la creación del hombre no hay ninguna mención de lo bueno de su creación ¿A qué se debe?
Un grupo de alumnos querían molestar a su Rebbe. Y decidieron poner a prueba su inteligencia. El plan era perfecto, iban a tomar un pajarito y lo iban a esconder en la mano detrás de la espalda y le preguntarían al Rebbe si estaba vivo o muerto, si el Rebbe decía que estaba vivo lo apretaría y lo mataría mostrándole su error y si decía que estaba muerto se lo iban a mostrar vivo. Cuando llegaron con el Rebbe, le dijeron que tenían una prueba de inteligencia para hacerle. El niño tenía en su mano detrás de la espalda al pajarito y pícaramente le preguntó:
- ¿Rebbe el pajarito que tengo en mi mano está vivo o muerto?
Los demás niños rieron tímidamente esperando la contestación del Rebbe. El Rebbe pensó y se dio cuenta de la posibilidad del engaño, entonces, muy inteligentemente le contestó al niño:
- “La respuesta está en tus manos”.
En la creación del hombre, la Torá también nos dice que la respuesta está en nuestras manos. El hombre puede ser muy bueno si utiliza bien su libre albedrío, pero pudiera ser nefasto si no lo hace. El Midrash explica que el hombre fue creado último para enseñarle que si se comporta bien, D-os le dice: “Todo lo que hay en este mundo fue creado para ti”, pero si el hombre es malo, D-os le dice: “No te vanaglories ya que incluso el gusano fue creado antes que tú”. ¿Acaso el gusano puede ser mejor que nosotros? Sí, cuando hacemos cosas despreciables, somos peores que él ya que el gusano, por ejemplo, mata por necesidad instintiva mientras que el hombre a veces lo hace no por necesidad sino por egoísmo, por odio o por maldad. Si el hombre va a ser bueno o malo, eso depende de él mismo. Dios hizo al Mundo bueno, está en nosotros hacer al mundo mejor, por medio nuestras buenas acciones.
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