Estamos terminando los días de solemnidad para pasar a los días de alegría.
Sucot representa la protección de D-os en los cuarenta años de estancia en el desierto, un lugar que de forma natural hubiera sido imposible para un pueblo vivir allí por tanto tiempo. Por lo tanto la mitzvá principal de Sucot es el habitar en la Sucá, lo que nos recuerda la gran bondad de D-os en nuestro largo trajinar por el desierto.
Sin embargo el tiempo en que salimos de la casa a la Sucá llama nuestra atención.
¿Por qué hay que salir a una Sucá inmediatamente después de los Yamim Noraim?
Se cuenta de dos judíos el Sr. Grimberg y el Sr. Bronstein que querían abrir un negocio pero no querían que llevare sus nombres porque sonaba muy “judío”. Entonces decidieron poner al negocio Hermanos González. El problema comenzó cuando el negocio empezaba a prosperar y la gente llamaba y preguntaba por González, la secretaria le preguntaba ¿Cuál de los dos, Grimberg o Bronstein?
Terminan Yamim Noraim y debemos empezar a cumplir lo que prometimos y nos impusimos para este nuevo año.
D-os nos invita a salir de nuestras casas, a fuera y allí llevar con orgullo nuestro judaísmo, sin esconder nada, sin sentir pena por vivir nuestro judaísmo abiertamente.
No nos debe dar pena decir que no vamos a trabajar o no vamos a ir a la escuela porque es fiesta. Tampoco debería darnos vergüenza si llevamos a un cliente a un restaurante kosher, y si así se dan las cosas tampoco deberíamos avergonzarnos de ponernos el tefilín en el aeropuerto.
En Sucot dejamos de ser los judíos de las cuatro paredes del Shul o de nuestra casa, en esta fiesta llevamos el judaísmo a todas las instancias de nuestra vida.