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Parashat Nitzavim-Vayélej
“Y te arrepentirás y regresarás a Hashem tu Dios…” (Devarim 30:2) El motivo principal de estos días, cuando se acercan los Yamim Noraim, es la reflexión, la introspección y el arrepentimiento. Nada más apropiado que las palabras del Rebe de Novardok. Él solía decir alegóricamente: “La Teshuvá, el arrepentimiento y el regreso a D-os son el mejor negocio, ya que las pérdidas (futuros castigos) se convierten en ganancias (futuras recompensas) y las deudas (pecados) en créditos (aciertos)”. La bobe Liliane estaba de lo más feliz y orgullosa con su nieto de cuatro años, Aroncito, que llevó de vacaciones a Orlando. Un lindo y asoleado día se fue con él a la playa y se sentaron cerca de la orilla. Aarón estaba embutido en un grueso sweater, embarrado de protector solar y con un sombrero. De repente, llegó una enorme ola que se llevó a la criatura.
Con los nervios destrozados, la bobe comenzó a clamar, alzando los brazos al cielo:
-D-os mío, te lo pido. Esta criatura es mi vida entera. Por favor, te lo suplico, ¡devuélvemelo! Es tan chiquitito todavía. Yo te prometo que... Súbitamente, otra gran ola trajo de vuelta a la criatura dejándolo ileso sobre la arena, justo a los pies de su abuela. La bobe, viendo al niño a sus pies, levantando de nuevo los brazos al cielo, dijo: -¿Y el sombrerito? En todos los negocios existen moratorias y a veces hasta condonación de deudas, es decir, la amnistía comercial, pero nunca escuchamos que si una persona reconoce sus errores comerciales y dice que nunca más los va a hacer, además de perdonarle las deudas, le devuelven el dinero que él mismo debía, estos negocios únicamente en el mundo espiritual son posibles.
Si recapacitamos y regresamos a D-os hasta el sombrerito recibiremos.
Aprovechemos esta oportunidad en los Yamim Noraim. Queridos lectores:
Con el advenimiento del nuevo año queremos desearles a ustedes y sus apreciables familias y seres queridos, un año de bendición espiritual y material, que podamos ver concretados todos nuestros proyectos y que logremos la tan ansiada paz en Israel y el mundo, con justicia y reciprocidad.
Shabat Shalom y Ketivá veJatimá SHABAT SHALOM Rabino Ilán A. Rubinstein |