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Parashat Ki Tetzé
“Si un hombre tuviere un hijo indócil y rebelde, reacio a obedecer a su padre y a su madre, aún si fuera castigado por ello, ambos progenitores lo tomarán y lo llevarán delante de los ancianos de la ciudad junto al portal de ella y dirán a los ancianos: ‘Este hijo nuestro es desobediente y rebelde. No escucha nuestra voz, es voraz y bebedor… y morirá lapidado por medio de todos los hombres de la ciudad. Así extirparás el mal de entre ustedes y todo Israel lo sabrá y temerá” (Devarim 21:18-21)
Esta parashá cuenta con la mayor cantidad de mitzvot de todas las parashiot.
Una de las mitzvot más extrañas es la del hijo descarriado y rebelde. Un niño que todavía no cumple los trece años y les roba dinero a sus padres para comprar vino y carne. Sus padres lo debían llevar al tribunal para que sea ajusticiado.
En el tratado de Sanedrín (71:a) hay una discusión acerca de si realmente esta ley es aplicable o no.
Rabí Yehudá deduce de lo que está escrito: “no escucha nuestra voz” que esta ley es inaplicable en la realidad por cuanto que, según su opinión, deben ser el padre y la madre iguales en la voz (ya que no dice nuestra voces), en la apariencia y en la altura. Rabí Shimón opina que esta ley no es aplicable pero por otro motivo, él dice que es imposible que un padre lleve a su hijo a un tribunal para ser juzgado de pena de muerte por haber comido una buena cantidad de carne y bebido vino italiano. Entonces pregunta el Talmud para qué se dio esta ley si no es aplicable y contesta que es para estudiar y recibir recompensa por ese estudio.
Sin embargo Rabí Yonatán atestigua que él estuvo sentado sobre la tumba de un niño de este tipo. ¿Quién tiene la razón?
Creo yo que los tres y no hay contradicción alguna según la siguiente explicación. Rabí Yehudá tiene razón, ya que es imposible encontrar una similitud tan exacta entre los progenitores.
El Maharal de Praga explica que la igualdad de voz hace referencia a una coordinación exacta entre los mensajes y enseñanzas que recibe de los padres, que ambos siempre tengan la misma línea para educara su hijo, lo que es prácticamente muy difícil de conseguir.
También Rabí Shimón tiene razón, ya que en general ningún padre sospecha que a raíz de comer exageradamente carne y abusar del vino se pueda llegar a una degeneración mayúscula que acarree graves consecuencias. A veces ocurre que un niño vuelve del Kinder y dice una mala palabra y el padre se sonroja un poco por vergüenza y otro por orgullo y dice: “Miren lo que aprendió hoy en el Kinder”. Sólo se toma como una anécdota del momento, lo mismo ocurre cuando el niño abusa del vino y de la carne, los padres piensan que es una travesura pasajera. Pero Rabí Yonatán también tiene razón, y dice que él estuvo sentado en la tumba de uno así.
¿Entonces es posible o no? Ya que esta tercera opinión contradice claramente a las dos anteriores. Rabí Yonatán nos quiere enseñar, que a pesar de que nadie lo va a llevar al Beit Din, sin embargo, siguiendo este comportamiento, más adelante pudiera terminar su vida trágicamente por exceso de alcohol, estupefacientes u otros abusos.
¿Cuál es la raíz de todo este problema?
Un matrimonio tenía un hijo drogadicto que murió de una sobredosis. Como “buenos” padres siempre le dieron todo lo que quería, no le faltaba nada. La madre y el padre, que fueron a reconocer el cuerpo, estaban abatidos y, tratando de encontrar una respuesta, le preguntaron al médico forense por qué les ocurrió esto, si siempre lo complacieron, como pudo caer en esto, qué le faltaba.
El forense le contestó: “Límites, le faltaba límites”.
Esta parashá es muy actual, aunque es imposible que esta mitzvá se aplique como tal ya que ningún padre llevaría a su hijo al cadalso, sin embargo, la opinión de Rabí Yonatán nos enseña a asumir una actitud responsable con nuestros hijos desde pequeños. A veces los pequeños pillos, que son una curiosidad cómica, pueden llegar a convertirse en un serio dolor de cabeza y terminar su vida trágicamente si crecieron sin disciplina y límites.
Los padres son responsables de estos límites y una educación correcta desde temprano evitará desgracias a futuro.
SHABAT SHALOM Rabino Ilán A. Rubinstein
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