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Parashat Shoftim “Jueces y policías pondrás para ti en todos los portales (de las ciudades) que el Eterno tu D-os asigna a tus tribus y juzgarán al pueblo con juicio justo” (Devarim 11:26). A partir de la semana pasada hemos comenzado la cuenta regresiva hacia Rosh Hashaná, el día del juicio ya que comenzamos la primera de las siete Haftarot de consuelo después de haber pasado Tishá BeAv.
Es interesante ver que el comienzo de cada parashá hasta Yom Kipur nos da un consejo de cómo llegar preparados a esa fecha solemne, como hacer teshuvá, el arrepentimiento y acercamiento a D-os. La semana pasada, Parashat Reé, nos enseñaba que la elección estaba en nuestras manos, que tenemos libre albedrío para decidir el camino a seguir. ¿Qué nos enseña el comienzo de parashat Shoftim? El joven discípulo de un gran sabio de Torá llega a casa de éste y le dice:
-Oye, maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia... -¡Espera! - lo interrumpe el maestro: ¿Ya has hecho pasar por las tres rejas lo que vas a contarme? -¿Las tres rejas? -Si. La primera es la verdad. ¿Estas seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto? -No. Lo oí comentar a unos vecinos. -Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien? -No, en realidad no. Al contrario... -¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta? -A decir verdad, no. -Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno ni necesario, enterrémoslo en el olvido. Del versículo arriba mencionado, que es el comienzo mismo de la parashá, explica el Shl”a haKadosh que la persona tiene ocho puertas: los ojos, los oídos, la boca, etc., a ellos debe ponerles jueces para que analice cada cosa que quiera ver, decir u oír si realmente es correcto o no.
Si nos cuidamos de no hablar ni escuchar Lashón Hará (maledicencia) y evitamos ver lo que no corresponde seguramente habremos dado un gran paso hacia una vida sana y mérito hacia el día de juicio. Esta semana, Parashat Shoftim, nos enseña como manejar nuestras interfaces con el medio. SHABAT SHALOM
Rabino Ilán A. Rubinstein
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