Parashiot Jukat-Balak
“Y replicó Balak: ‘Ven conmigo a otro sitio desde donde lo veas, verás una parte pero a todos no los verás y los maldecirás desde allí” (Bamidvar 23:13). Cuando el pueblo de Israel pasa cerca del territorio de los moabitas, su rey se atemoriza y manda a llamar al consumado brujo Bilam para que maldiga al pueblo de Israel. Los judíos acampan en el valle y Balak, el rey, lleva a Bilam a una colina a maldecirlos. Pero sorpresivamente Bilam bendice a Israel en lugar de maldecirlos. Balak, enojado, critica a Bilam por sus palabras, pero convencido del poder del brujo lo lleva a otra colina donde verá a una parte del pueblo pero no a todo. ¿Qué intensión se escondía detrás de este cambio geográfico? Explica el Rebe de Kotzk en su libro Ohel Torá que la intensión de Balak era mostrar a una parte de Israel y desde esa perspectiva podría ver la imperfección (“una parte verás” sus defectos) y así maldecirlos, pero si los veía a todos juntos no podría ver sus defectos (“pero a todos no los verás” a sus defectos) para maldecirlos. Esta actitud de ver parcialmente a la persona es la que provoca las peleas y las enemistades. Surgen las críticas y los desprecios. Cuando conocemos a la persona en su integridad entonces podemos realmente opinar, si vemos una sola faceta tendremos una visión parcial que generará un juicio parcial, a veces muy lejos de la realidad. Todos tenemos virtudes y defectos pero esa natural mezcla genera el equilibrio. Si juzgara a un individuo por su actuación en una sola circunstancia estaría siendo muy injusto. También pueblo de Israel tiene distintos componentes, algunos mejores y otros no tanto, si vemos a ellos quizá será fácil criticarlo, pero cuando están unidos y completos, tenemos la mejor apreciación de lo que es. Explican los sabios que de las 11 especias que se usaban para el incienso en el templo, la Jelbená (gálbano) olía muy mal pero cuando se mezclaba con las demás aportaba su olor para mejorar el aroma del incienso. Así mismo en Sucot, unimos las cuatro especies, el Etrog, que representa a quien tiene conocimientos y buenas acciones, junto al Luvav, que representa a quien tiene conocimientos pero no buenas acciones, junto al Adás que tiene buenas acciones pero no conocimientos, junto a la Aravá, que no tiene ni buenas acciones ni conocimiento. Si todas las especies no están juntas no se puede cumplir la mitzvá, incluso la Aravá le da el sello de perfección al pueblo de Israel, ya que mientras estemos unidos podremos ayudar a quien se desvió a regresar a la senda correcta.
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