Rashí en su comentario a nuestro versículo trae la explicación del Tratado de Zevajim (7:a) que un alimento para santificarse por medio del contacto con la carne de la ofrenda necesita más que un contacto superficial.
Debe absorber de esa carne el gusto, por ejemplo cuando se tocan en caliente, esto se aprende de la palabra “vivsará”, en su carne, es decir absorbiendo lo que hay adentro de su carne.
Si el versículo hubiera querido decir que sólo el contacto lo elevaba de nivel hubiera dicho: “Vesará”, su carne. Sin embargo en el capítulo 7, versículo 19, allí donde algo impuro toca a la ofrenda pura, sólo ese contacto superficial impurifica.
El Rab Shneur Zalman de Liadi, conocido como el Admur Hazakén, explica que esto nos viene a enseñar una lección importante, en las relaciones humanas.
Si un individuo quiere absorber santidad, espiritualidad, buenas cualidades, necesita más que un contacto casual con las personas sagradas.
Necesita estar apegados a ellos para absorber todas estas virtudes. Sin embargo para degenerarse espiritualmente, para impurificarse, es suficiente con entrar en contacto, incluso superficial, casual, con lo que es profano.
Las malas influencias tienen una fuerza muy grande por lo que no necesitan de mayor esfuerzo para surtir efecto, pero para obtener virtudes necesitamos mucho esfuerzo y preparación.