Parashat Terumá
“Y pondrás sobre la mesa permanentemente el pan de la proposición” (Shemot 25:30)
En la parashá de Terumá, D-os le ordena al Pueblo de Israel la construcción del Tabernáculo, la morada de D-os. En el Kodesh, la parte interior sagrada, debía ponerse una mesa en la cual se colocaban de un Shabat al otro, doce panes.
Cada Shabat durante el día los panes viejos eran removidos y en su lugar se traían los nuevos. Milagrosamente, los panes viejos, al ser removidos, seguían conservando la frescura como si ese miso día los hubieran hecho.
¿Qué mensaje nos quiere transmitir D-os con este milagro?
Hay judíos que cuando emprenden un plan, un proyecto nuevo, lo hacen con gran entusiasmo, pero a medida que van pasando los días y las semanas, literalmente se van “enfriando” como ese pan que gradualmente va perdiendo su temperatura y frescura.
Los panes de la proposición nos enseñaban, explica el Rab Shaúl Natanson, que en el servicio de D-os necesitamos conservar el calor a pesar del paso del tiempo, que nuestro entusiasmo no se pierda a medida que pasan los días. Como explica Rashí respecto al versículo del Shemá Israel: “Y serán estas palabras que te ordeno hoy”, cada día y día deben ser para ti nuevas como si hoy mismo hubieran sido ordenadas.
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